Tu web no está fea.
Está callada.

La rehago para que pida cita, presupuesto o teléfono en cada pantalla. Y para que ese contacto te llegue al móvil en cuanto alguien lo deja.

Gratis y sin compromiso: te enseño la nueva antes de que pagues nada.

Alejandro Lozano Las hago yo. Alejandro Lozano, desde Málaga.

Un iMac con teclado y ratón sobre la mesa; en la pantalla, una web antigua que se rehace sola.

La misma web, rehecha delante de ti.

8webs funcionando ahora mismo
10 díasdesde que dices que sí
0 €hasta que veas la tuya hecha
1 pagosin cuota ni permanencia

Casi ninguna web pierde clientes por el diseño.

Los pierde por tres cosas que se ven en treinta segundos y que nadie te ha dicho nunca.

En el móvil hay que hacer zoom

Tres de cada cuatro te buscan desde el móvil, de pie y con prisa. Si ahí hay que ampliar con los dedos para leer un teléfono, ya lo has perdido.

Tarda tanto que se van antes de verla

Una web pesada se abandona antes de abrirse. Y Google, que lo mide, la baja de posición por si acaso. Se paga dos veces.

No pide nada en ninguna pantalla

Un menú, un «quiénes somos» y un correo escondido en el pie. Nadie redacta un correo a las once de la noche: o puede escribirte en dos toques, o se va al siguiente.

Eso no se arregla cambiando el logo. Se arregla rehaciendo la web entera con otro trabajo en la cabeza.

Quiero mi web rehecha

Ocho webs funcionando ahora mismo.

Ábrelas. Están vivas, con su nombre, su teléfono y sus clientes dentro, y las hice yo de principio a fin: el diseño, los textos, el montaje y el día que se publicó.

Van como se ven en el móvil, que es por donde entra casi todo el mundo.

La web de FITATHOME vista en un móvil.

FITATHOME

Entrenador personal a domicilio en Málaga. Reserva de la primera sesión, tarifas a la vista y cuatro herramientas para saber si puedes entrenar con una lesión.

fitathome.es
La web de AASEK vista en un móvil.

AASEK

Antiguos alumnos del colegio San Estanislao de Kostka, en Málaga. La más grande de todas: área de socios, la revista Forja digitalizada, las promociones, la tienda y los eventos.

aasekmalaga.com
La web de Jabetín vista en un móvil.

Jabetín

Compañía de teatro infantil de Málaga. Web y panel: publican cuentos, funciones y fotos sin tocar una línea de código.

jabetin.com
La web de Chicho & Co vista en un móvil.

Chicho & Co

Catering a domicilio en Málaga. Con su página de empleo y los formularios entrando directos a una hoja de cálculo.

chichocatering.com
La web de Durmiendo Gigantes vista en un móvil.

Durmiendo Gigantes

Asesoría de sueño infantil. Hecha de cero, sin web anterior de la que partir, y con todo apuntando a una llamada gratuita.

durmiendogigantes.com
La web de El Casco de Agamenón vista en un móvil.

El Casco de Agamenón

Venta de una réplica de coleccionista en edición de cincuenta. El casco es un modelo 3D de verdad que gira según bajas, no un vídeo ni una secuencia de fotos.

elcascodeagamenon.es
La web de Power Station vista en un móvil.

Power Station

Alquiler de baterías de móvil en bares de Málaga. La máquina, los bares donde está y cómo se alquila.

power-station.es
La web de DiviFriends vista en un móvil.

DiviFriends

Repartir la cuenta del bar sin discutir. Se usa con la foto del ticket, sin instalar nada.

divifriends.es

Todas se pueden abrir, tocar y llamar al teléfono que sale.

Quiero mi web rehecha

Y seis que no me pidió nadie.

Cojo la web de un negocio que está pagando anuncios para llevar gente a ella, la rehago entera y se la mando hecha. Ninguna de estas seis es un encargo: son propuestas.

Las enseño porque es exactamente lo que pasa si te escribo: te llega la tuya hecha y decides después. Hacer webs es siempre el mismo trabajo; lo que cambia de un negocio a otro es a quién le estás hablando, y por eso son seis webs que no se parecen. Arrastra la barra —o tócala— y verás cómo estaba.A la izquierda cómo estaba; a la derecha, cómo quedó.

La web anterior de catering de bodas, antes de rehacerla. La misma web rehecha.
La web anterior de injerto capilar, antes de rehacerla. La misma web rehecha.
La web anterior de reformas de baño, antes de rehacerla. La misma web rehecha.
La web anterior de ortodoncia infantil, antes de rehacerla. La misma web rehecha.
La web anterior de medicina estética, antes de rehacerla. La misma web rehecha.
La web anterior de injerto capilar, antes de rehacerla. La misma web rehecha.
antes después
Cómo estaba
La web anterior de catering de bodas en el móvil. La web anterior de injerto capilar en el móvil. La web anterior de reformas de baño en el móvil. La web anterior de ortodoncia infantil en el móvil. La web anterior de medicina estética en el móvil. La web anterior de injerto capilar en el móvil.
Cómo quedó
La misma web rehecha, en el móvil. La misma web rehecha, en el móvil. La misma web rehecha, en el móvil. La misma web rehecha, en el móvil. La misma web rehecha, en el móvil. La misma web rehecha, en el móvil.

Catering de bodas · Málaga

Estaba así
El nombre de la empresa escrito encima de una foto de plato, el menú apelotonado sin espacios y un aviso de cookies tapando el pie.
Se hizo esto
La primera frase pasa a ser lo que de verdad le importa a quien casa: que la comida se recuerde al día siguiente. Debajo, el precio cerrado, las diecisiete opiniones y un botón de presupuesto.

Injerto capilar · Madrid

Estaba así
Tres párrafos explicando la técnica FUE antes de nada, diez apartados en el menú y un carrito de la compra a cero.
Se hizo esto
Arriba va el miedo con el que entra la gente —que se note— y el médico con nombre y cara. La técnica baja a donde se lee de verdad, que es después de haber decidido.

Reformas de baño · Granada

Estaba así
Un aviso de cookies a pantalla completa antes de dejarte ver nada, y detrás una web que hablaba de la empresa.
Se hizo esto
El baño terminado ocupa la primera pantalla. Al lado, el plazo y el precio cerrado por escrito, que es exactamente lo que se duda antes de meter a alguien en casa.

Ortodoncia infantil · Valencia

Estaba así
Colores por todas partes y ninguna razón concreta para entrar en ésta y no en la de al lado.
Se hizo esto
Le habla al padre que tiene que convencer al niño. Enseña el cohete con tobogán de la sala de espera y deja la primera revisión a un toque.

Medicina estética · Málaga

Estaba así
Una foto en blanco y negro a pantalla completa, el nombre de la clínica y ningún sitio donde pedir cita.
Se hizo esto
La primera frase le quita el peso de tener que saber qué pedirse. Oscuro, tranquilo y con una sola acción en toda la pantalla.

Injerto capilar · Canarias

Estaba así
Aspecto de folleto corporativo, con la clínica y sus instalaciones por delante del resultado.
Se hizo esto
La prueba primero: una rejilla de cabezas reales antes que cualquier otra cosa. Lo demás puede esperar a que se haya creído que funciona.

¿No está el tuyo? Entonces empezamos por ahí: por quién es el que entra en tu web, qué trae en la cabeza y qué le da miedo. Eso sale de lo que te pregunta la gente por teléfono, y lo demás va detrás.

La tuya se hace igual: primero a quién le hablas, y el resto detrás.

Quiero mi web rehecha

No es sólo que quede bonita.

Una web bonita que no pide nada es un folleto caro. Estas cuatro van siempre, en todas, sin extras ni letra pequeña.

Diseño hecho para tu negocio

Se elige tipografía, color y ritmo según a quién le vendes tú. Una clínica y un gimnasio no salen de la misma caja, y en las catorce de arriba se nota.

El móvil primero, no el móvil también

Se dibuja a 390 píxeles antes que en el ordenador, y se mide: cuánto ocupa, qué se ve sin bajar y cada cuánto puedes escribirle. Nada de encoger la de escritorio.

Ordenada para acabar en un contacto

Primero entiende qué haces, luego se lo cree, luego se le quitan los frenos y sólo entonces se le pide el teléfono. En ese orden y sin saltarse ninguno, que es justo donde se pierde la gente.

Publicada y funcionando

Se publica en tu dominio, con tu correo intacto, los textos escritos y los avisos probados. No te entrego una carpeta para que busques a alguien que la suba.

Las cuatro, en todas. Lo que cambia de un negocio a otro es cómo se cuentan.

Quiero mi web rehecha

Y el contacto no se queda dentro de la web.

Alguien rellena el formulario a las once de la noche. Antes de que cierre la pestaña, su nombre y su teléfono ya están en tu hoja de cálculo y tú tienes el aviso en el móvil. Sin entrar a ningún panel, sin plugins y sin cuota mensual.

  • Una fila por contacto, con la fecha y de dónde vino.
  • El aviso te llega al momento, a ti y a quien tú digas.
  • La hoja es tuya. Se filtra, se ordena y se llama desde ahí.
Quiero mi web rehecha

Lo que me preguntan siempre.

¿Cuánto cuesta?

Precio cerrado por escrito antes de empezar, en un solo pago y sin cobrar por horas. Depende de cuántas páginas necesites de verdad, y casi siempre son menos de las que crees: la mayoría de negocios de una sola sede se resuelven con una web de una página bien ordenada, que además es la que mejor convierte.

Tampoco hay cuota obligatoria. Una web así se aloja por céntimos al mes y el dominio lo sigues pagando tú donde ya lo tienes.

¿Tengo que ponerme yo a escribir textos?

No. Los textos los escribo yo y tú los lees y me dices qué cambiar. Lo único que necesito de ti es el logo si lo tienes, las fotos que tengas del negocio y una conversación de veinte minutos para que me cuentes qué te pide la gente por teléfono. Eso último vale más que cualquier cuestionario.

¿Y si ya tengo web? ¿La pierdo?

No se toca. La nueva se monta aparte y sólo se cambia el día que tú das el visto bueno, en un momento en que no haya nadie mirando. Si algo saliera mal, se vuelve a la anterior en cinco minutos.

¿Y el dominio y el correo de la empresa?

Se quedan como están. Tu dominio sigue siendo tuyo y en tu cuenta, y las direcciones de correo de la empresa siguen funcionando igual el día del cambio. No hay que migrar nada ni avisar a nadie.

¿Puedo cambiar cosas más adelante?

Sí. El primer mes los cambios de texto y de fotos van incluidos: me escribes y se cambian. Después seguimos igual, me lo pides y te digo lo que vale antes de tocarlo.

Llevo años en Google con esa web. ¿Pierdo posiciones?

No, si se hace bien, y es de lo primero que miro. Se conservan las direcciones de las páginas que ya te traen gente, se respetan los títulos por los que te encuentran, y lo que sí cambie de sitio se redirige a su equivalente. Una web que carga en un segundo suele subir, no bajar.

Lo que sí se pierde es lo que no me cuentes: si tienes una página que te trae visitas y no aparece en el sitio, no puedo protegerla. Por eso antes de tocar nada miramos juntos cuáles son las que funcionan.

¿Tienes reseñas de clientes?

Todavía no, y prefiero decírtelo yo antes de que lo notes tú. He hecho webs para gente que quedó contenta y no les pedí la reseña en su momento. Es culpa mía y lo estoy arreglando, pero hoy no puedo enseñarte a nadie diciendo que esto funciona.

Así que no te pido que te fíes. Te hago tu web, la abres en tu móvil y la tocas, y si no te convence no hay nada que pagar y no me debes nada. Es la única manera honesta que se me ocurre de demostrarte algo cuando aún no tengo a nadie que lo diga por mí.

¿Esto me va a subir en Google?

Te lo digo claro: la web sale rápida, bien montada y legible para Google, que es la mitad del trabajo y la que casi nadie hace. Pelear por las búsquedas más competidas de tu sector es otro trabajo distinto, de meses, y si te hace falta te lo digo antes de empezar y no después de cobrar.

¿Te queda alguna? Pregúntamela y ya está.

Quiero mi web rehecha

Enséñame tu web y te digo qué le falta.

Le echo un vistazo de verdad, no automático, y te contesto con las tres cosas que le están costando clientes. Si te encaja seguimos, y si no, te quedas con el análisis.

Alejandro Lozano, que es quien hace las webs y quien contesta.

Me llamo Alejandro Lozano.

Las webs las hago yo de principio a fin: el diseño, los textos, el montaje y el día que se publica. No hay equipo detrás ni nadie a quien pasarte. Escribes aquí y te contesto yo.

  1. 1

    Me dices la web que tienes

    O me cuentas el negocio si todavía no tienes ninguna. Cinco minutos por WhatsApp, sin reunión.

  2. 2

    Te enseño la nueva hecha

    No un boceto ni un PDF: la web, abierta en tu móvil, para que la toques. Aquí decides, y si no te convence no hay nada que pagar.

  3. 3

    La publico y te enseño a mirarla

    En tu dominio, con el correo como estaba, y una llamada para enseñarte dónde caen los contactos.

Diez días desde que dices que sí. Y la web que tienes ahora sigue viva hasta el último minuto.

Gratis y sin compromiso. Te contesto el mismo día y no te llama nadie sin avisar.

Tus datos los uso para contestarte y nada más: ni listas de correo, ni publicidad, ni se los doy a nadie. Está contado entero en la política de privacidad.

Tu competencia no tiene mejor web. Tiene una que pide.

Quiero mi web rehecha
Quiero mi web rehecha